El miedo, tu mejor amigo..


Si hasta hoy haz creído que tus miedos están en tu contra y tal vez han sido tus peores enemigo, creo que hoy tu percepción podría cambiar.

Cuando tenía 15 años hice un cambio radical, un cambio interno y muy profundo. Recuerdo que venía en el auto de uno de mis mejores amigos después de haber pasado un fin de semana genial. Por algún motivo que desconozco, durante este viaje de vuelta comencé a pensar sobre mi forma de ser y me pregunté:

¿Que pasaría si dejo la imágen que hasta este día he tenido para los demás y me atrevo a ser yo mismo, a mostrarme realmente

tal como soy?

Hacerme este tipo de preguntas ya era algo raro y muy insólito. Pero la respuesta que me surgió fue 1000 veces más insólita...

Porque no.. ¡Házlo!

Fue tremendamente impactante esa respuesta, ya que hasta ese día yo era un adolescente tímido, con un nivel de autoestima bajo y con una seguridad en mi mismo por los suelos. Yo en soledad, todo bien. Frente a los demás, un desastre. Desde pequeño era el tímido de mi curso de colegio, me hacían pasar adelante de mi clase, me transpiraban las manos y se me ponía la cara roja como un tomate en su máximo estado de maduración. El tema realmente me superaba. La palabra seguridad no existía en mi vocabulario. Era el típico niñito tímido y vivi con esa forma de ser hasta los 15 años.

Entonces: ¿Quién era ese yo interior que me estaba preguntando esto?, ¿Quien me estaba diciendo que porque no lo hacia?, ¿De donde salió todo esto?, ¿Que paso ese fin de semana?, ¿Que cosa se generó en mi que causó este cambio abrupto?

De pronto una palabra respondió a todas estas preguntas..

¡Seguridad!

Ese fin de semana pasó algo que nunca antes había sucedido en mi vida, me sentí seguro en presencia de los demás. Ocurrieron situaciones que me hicieron sentir cómodo y traspasé levemente mis temores, sin mucho darme cuenta, y se despertó en mi interior esta sensación nueva de seguridad que había sentido solo en presencia de gente que sabía que me amaba y no representaba ningún riesgo para mi integridad. Yo siempre tuve miedo a los demás, a ser y mostrarme honestamente tal cual era. En algún minuto de mi vida lo hice pero mi entorno me hizo sentir que algo en mi no estaba bien, que estaba mal, que no era correcto, que yo siendo tal cual era no era suficiente...

¿Te suena conocida esta historia?

Entonces me volví un ser retraído para protegerme de los demás, para no tener más dolor. En este sentido el miedo mostrarme tal cual soy fue mi mejor amigo ya que me mantuvo en un espacio de completa seguridad para evitar sufrir.

Mi miedo fue mi mejor amigo. Mi miedo me protegió de tener más dolor.